5 lugares sagrados para el Cristianismo que debes conocer

Por todos es sabido que Dios Nuestro Señor está en todas partes. Podemos encontrarlo allá donde vayamos, confiarle nuestras inquietudes y nuestros anhelos, y rogarle por nuestros seres queridos en cualquier momento y situación. Basta con despejar la mente y conversar con él, ya sea en el transporte público de camino a casa, a los pies de nuestra cama antes de acostarnos o en la misa de los domingos. No hay un momento o lugar mejor que otro para hacerlo.

Lugares de peregrinación

Pero es innegable que existen en el mundo lugares característicos en los que la presencia Divina tiene un peso especial, bien por su historia y costumbres, bien por hechos concretos relacionados con Dios y acaecidos allí. Por eso, en este artículo vamos a hablarte de cinco lugares muy conocidos por su estrecho vínculo con el Altísimo. Si después de leerlo te animas a visitarlos, puedes buscar descuentos en viajes para conocer en persona cada rincón de su geografía.

  • Lourdes. Esta localidad francesa es muy popular gracias a su visitadísimo Santuario dedicado a rendir culto a la Virgen María. El origen del Santuario se remonta al invierno de 1858, cuando una niña del pueblo, Bernadette Soubirous, fue testigo de una aparición de la Virgen María en una gruta. A partir de ese momento, se sucedieron a lo largo de los meses diferentes apariciones en las que la Madre de Dios le reveló varios mensajes, entre ellos la petición de que se construyese una capilla en el preciso lugar donde se manifestó y donde se levanta hoy el santuario que recibe el nombre de la localidad, que alberga un manantial descubierto por Bernadette siguiendo las instrucciones de la Virgen y cuya agua goza de veneración mundial.
  • Fátima. La hija preferida de Mahoma se llamaba así, y a ella debe su nombre este municipio portugués que en otros tiempos ocupó el pueblo musulmán. Se conoce en todo el mundo por las apariciones de la Virgen María que tres pastorcillos presenciaron el año 1917 en una cueva, llamada Cova da Iria, donde se erige su célebre santuario. Cuando terminaron las apariciones, los pequeños pastorcitos comunicaron que la Virgen les había confiado tres secretos, profecías que no serían desveladas al mundo hasta varias décadas después. Las dos primeras fueron anunciadas en 1941 y hablaban del Infierno y de cómo salvar a las almas de su entrada en el mismo. El tercer secreto fue divulgado públicamente en el año 2000 por el papa Juan Pablo II, y su significado aún hoy constituye todo un misterio para el que no faltan numerosas hipótesis.


  • Jerusalén. Capital de Israel y situada en los montes de Judea, esta ciudad es una de las más antiguas del mundo, y las tres mayores religiones monoteístas, entre las que se incluye el Cristianismo, la consideran una ciudad sagrada. En el interior de sus murallas Cristo predicó su mensaje, más tarde fue crucificado y, finalmente, resucitó. Además, en Jerusalén encontramos la mayoría de los lugares clave en la biografía del Hijo de Dios, como la Iglesia del Santo Sepulcro -enclave santo por excelencia en nuestra religión en el que se hallan el Calvario donde se crucificó a Nuestro Señor y el Sepulcro del Salvador- o el Cenáculo donde celebró la Última Cena junto a los apóstoles
  • Santiago de Compostela. Se trata de una ciudad española perteneciente a la comunidad autónoma de Galicia, en la provincia de La Coruña. Su parte antigua fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985 y la localidad es un importante núcleo de peregrinación para la cristiandad, ya que en ella se dio sepultura al apóstol Santiago el Mayor, discípulo de Jesús. Por ello, es la etapa final del Camino de Santiago, popular en todo el globo, una ruta que peregrinos de los cuatro rincones del planeta transitan todos los años para venerar las reliquias del apóstol, y que la Fundación Príncipe de Asturias calificó como un símbolo de fraternidad.
  • Medjugorje. En Bosnia-Herzegovina, provincia de la antigua Yugoslavia, se levanta este pueblo en el que a principios del siglo XXI varias mujeres construyeron una cruz en conmemoración de la muerte de Jesucristo. Pero fue unas cuantas décadas más tarde, en 1981, cuando la Bienaventurada Virgen María se apareció a seis niños de la población a los que comunicó varios mensajes, entre los que destacan que la paz debe reinar entre Dios y el hombre así como entre la gente, y que para alcanzar la paz es necesario tener fe. Aún hoy en día, tres de esos niños, hoy ya adultos, siguen recibiendo la visita de la Virgen.