El Padre Nuestro es la oración cristiana por excelencia habiéndose convertido en una oración esencial en la vida de cualquier creyente.  El Padre Nuestro es una oración creada y recitada por primera vez por el propio Jesús, tal y como nos cuentan los evangelios de Mateo y de Lucas. Santo Tomás de Aquino dijo del padre nuestro que es la más perfecta de las oraciones ya que en ella se incluye o se resume el contenido esencial de todo el evangelio.

De hecho, la Oración del Padre Nuestro es conocida también como la Oración Dominical o Oración del Señor porque fue Jesús quien nos la enseñó, cuando sus discípulos le pidieron que les enseñara a Orar. Sin embargo, la esencia del Padre Nuestro no es recitar esta oración de forma mecánica, sino que el objetivo de Jesús fue enseñarnos cómo debe ser nuestra relación con Dios, qué cosas le podemos pedir y sobre todo, es un reconocimiento de quién es y las cosas que podemos pedirle.

El padre Nuestro es una oración cristiana que utilizan para hablar y relacionarse con Dios las principales iglesias del mundo, como son la católica, ortodoxa, anglicana y protestante.

El padre Nuestro

Padre Nuestro en Castellano

Existen diferentes interpretaciones del Padre Nuestro dependiendo de la iglesia que haya adaptado el texto original de los evangelios. Para los hispanohablantes, la versión actual de esta oración procede del latín.

El padre nuestro desempeña un papel fundamental en la vida cristiana, de hecho, es la oración que marca los tres sacramentos de iniciación a la vida cristiana, cobrando especial relevancia en el bautismo, ya que nos da la bienvenida a la vida cristiana.

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;



hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Estructura del Padre Nuestro

Según el catecismo de la Iglesia Católica, el Padre Nuestro está dividido en tres partes fundamentales: la invocación, las sietes peticiones y la deoxología final.

  • Con la invocación, llamamos a nuestro señor y lo reconocemos como nuestro Padre,  estableciendo una nueva forma de conectarnos con él.
  • Las siete peticiones. Comienzan desde "santificado sea tu nombre" y terminan con "líbranos del mal". Podemos incluso ver diferencias entre las tres primeras peticiones (que nos acercan a Dios) y las cuatro últimas que acercan a Dios nuestras miserias y nuestras esperanzas ya que le pedimos que nos alimente, que nos perdone y que nos defienda de la tentación y del mal. Es decir, con la Oración del Padre Nuestro le pedimos a Dios que nos ame incondicionalmente.

La dexología final, puede ser sólo Amen (que significa que así sea) o puede ser algo más larga concluyendo con las palabras. "Tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre, Señor, Amén"