Santa Rita

Santa Rita es una de las figuras más conocidas y queridas de los cristianos. Nacida en la ciudad de Casia, en Italia, su historia y su vida demuestran que con el poder de la fe, uno puede conseguir lo que desea, a pesar de que la vida haya puesto obstáculos en el camino,  y que lo que realmente son,  pruebas para demostrar nuestro verdadero amor a Dios. Según el Santoral Católico, celebramos el día de Santa Rita cada 22 de Mayo. 

Su vida y su historia la convierten en un ejemplo para todos los cristianos y hacen de ella la patrona de los imposibles. La historia de Santa Rita está alejada de las historias habituales de que escuchamos en las vidas de santos. Antes de entregarse a la fe y a la vida religiosa, Santa Rita estuvo casada y tuvo dos hijos. Sin embargo, eso no impidió que su devoción y su amor por Dios siguieran creciendo.

Biografía de Santa Rita

Vida de Santa Rita

Con vocación religosa desde muy temprano, Santa Rita de Cascia nació en un pequeño pueblo italiano conocido como Rocca-porena, muy cerca de la ciudad en la que años más tarde fallecería y por la que hoy se la conoce, Casia. Nacida en el seno de una familia humilde, a los 14 años les dijo a sus padres que querías seguir la vida religiosa, sin embargo sus padres tenían otros planes para ella. Por este motivo, se casó con el hombre que sus padres habían elegido para ella. Juntos tuvieron dos hijos, Jacobo y Paolo y Santa Rita se entregó al cuidado de sus hijos. Pero no todo fueron alegrías en la vida de Santa Rita, de hecho, a su marido le gustaba beber y Santa Rita padeció las consecuencias de las noches de abuso del alcohol de su marido. El destino, o el camino de Dios tenía otros planes, y años más tarde, su marido primero, y después sus hijos, murieron. Fue en ese momento cuando Santa Rita pidió la admision al convento agustiniano de Santa Maria Magdalena, pero no fue aceptada, pero no por ello dejó de insistir. Años más tarde,  a la edad de 36 años Santa Rita fue aceptada y desde entonces se entregó a una vida de oración y penitencia.

Milagros de Santa Rita

Los milagros de Santa Rita se centran sobre todo en lograr aquello que parecía más imposible. Hay testimonios desde el año 1400 que relatan cómo la intervención de Santa Rita ha conseguido que algunos devotos hayan recuperado la vista o se hayan curado de enfermedades.

Oraciones a Santa Rita

Patrona de los imposibles y de los problemas maritales

Las oraciones o rezos a Santa Rita están dedicadas sobre todo conseguir aquello que es imposible, no en vano ella es la patrona de los casos más desesperados. Los más devotos rezan sus oraciones a Santa Rita para pedir su intercesión y conseguir un favor, lograr un embarazo o recuperar un amor. Por este motivo y por el hecho de que esta santa fuera una de las más queridas, la oración a Santa Rita es una de las más populares y a la que más creyentes se encomiendan.

Novenas a Santa Rita

La novena a Santa Rita de Casia es una forma especial de recordar a esta Santa. Generalmente, la Novena a Santa Rita se compone de una oración preparatoria para todos los días, además de acompañarla de la oración o rezo diario.

Imágenes de Santa Rita

Las rosas de Santa Rita

Uno de los milagros o acontecimientos más conocidos de la vida de Santa Rita es el episodio acontecido con las rosas de su jardín. Las rosas son uno de los símbolos de Santa Rita por dos historias muy conocidas:
  • Su marido le prohibía dar de comer a los pobres, pero un día, saliendo Santa Rita de Casa con un pan bajo el brazo para repartirlo entre los más necesitados, su marido la descubrió, y al preguntarle qué llevaba escondido, milagrosamente el pan se había convertido en un ramo de flores, concretamente, de rosas.
  • Ya muy enferma, poco antes de su fallecimiento, su  prima fue a visitarla. Ésta le preguntó si quería algo, y Santa Rita pidió rosas de su antiguo jardín. Al estar en pleno invierno, su prima pensó que no podría encontrar nada, pero cuál fue su sorpresa cuando encontró un ramillete de rosas esperándola en el Jardín.

Las abejas de Santa Rita

Cuenta la leyenda que cuando Santa Rita era muy pequeña, poco después de ser bautizada, salían y entraban en su boca sin hacerle daño.